Crónicas de la Asamblea Nacional

El Palacio Federal Legislativo de Venezuela
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Uno de los hechos históricos de Caracas que generó conflictos entre las autoridades gubernamentales y la iglesia fue la construcción de lo que en la actualidad se conoce como el Palacio Federal Legislativo. Este fue erigido en terrenos del confiscado Convento de las Hermanas Concepcionistas, ubicados entre las esquinas de La Bolsa y San Francisco, muy cerca de la Plaza Bolívar, por orden del presidente Antonio Guzmán Blanco el 21 de septiembre de 1872.

El encargado de esta construcción fue el ingeniero Luciano Urdaneta, sobrino del prócer de nuestra independencia Rafael Urdaneta y graduado de la Escuela Central de Puentes y Calzadas de París (Francia), junto a los ingenieros Manuel María Urbaneja y Juan Hurtado Manrique. El diseño del palacio está inspirado en la vanguardista arquitectura francesa.
La inauguración del Palacio Federal Legislativo fue en febrero del año 1873 atendiendo la urgencia por terminar esta construcción ya que estaba próxima la celebración del XIV aniversario del inicio de la Guerra Federal y también por la necesidad un gozar de un lugar apropiado para las actividades del Congreso Nacional. Sin embargo, la conformación como institución destinada a representar la voz de los ciudadanos que ocupan el territorio venezolano data de 1811, en la época donde comienzan a estallar las ideas independentistas.

El panorama hispanoamericano en esa época estuvo fuertemente marcado por los enfrentamientos napoleónicos para con el entonces Rey de España Fernando VII. El intento del francés Napoleón por tomar el poder de la Corona española se tradujo en nuestras tierras americanas como la oportunidad perfecta para propiciar un enfrentamiento en contra de la misma, sin embargo, cuenta el historiador Samuel Moncada que ese enfrentamiento no tenía necesariamente sus bases asentadas en una posición en contra de la Corona española, si no que más allá de eso, se debía a que Napoleón sería un gobernante ilegitimo, mientras que Fernando VII se encontraba en prisión. Se genera entonces un vacío, el que permite a las elites criollas tomar las riendas del poder y es cuando la Junta Suprema de Caracas convoca a la participación popular proponiendo un Congreso de delegados de las Provincias de Venezuela.

A partir de este momento existe en las tierras que ocupamos hoy en día una institución legítima destinada a representar a los ciudadanos. Sin embargo, no es un secreto que en aquella época a la que nos estamos refiriendo no todos eran ciudadanos. Los pardos, negros, indios, los no propietarios ni las mujeres gozaban de los derechos que implicaba la “ciudadanía”. Aun así se había creado la primera institución que permitía participar a los habitantes de la provincia libremente sobre el destino de la misma. Junto con la creación de un Congreso en 1811 se desprende un sentido de pertenencia a las tierras venezolanas puesto que se abandona la figura de “súbdito” de la Corona y se crea un nuevo Estado, una nueva Nación. Bombardeados por las ideas de la Ilustración y las ideas de la Revolución Francesa, los protagonistas del Congreso se basan en ideas norteamericanas y europeas para la organización y el ejercicio del poder, ideas que no necesariamente se adaptaban a la realidad que existía en aquella época.

Patio del Capitolio

Así sucesivamente se fueron trasladando las ideas extranjeras a las cabezas de nuestros dirigentes quienes a lo largo de la historia siempre estuvieron asociados con las elites del país. No es de extrañarse que durante los mandatos de Guzmán Blanco la ciudad de Caracas, ciudad Capital, luche por desmancharse de los colores originarios y conjuntamente teñirse de francés. Es el caso del presente edificio, terminado en 1877.

En sus espacios interiores, el pintor Martín Tovar y Tovar realizó la decoración, con una obra bajo la cúpula representada por lienzos alusivos a la Batalla de Carabobo, dicha ornamentación concluyó en 1888. Este edificio, escenario de diferentes debates políticos, fue sede del extinto Congreso Nacional, sin embargo, con el correr del tiempo se fueron generando paralelamente otras modalidades de Congresos, como por ejemplo, el de Angosturas, el de Valencia, este último que es donde el general Páez rompe con la Gran Colombia y permite el nacimiento del Nuevo Estado Venezolano. Por último, en 1999 se aprueba por mayoría la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la edificación pasa a llamarse la Asamblea Nacional.

En cuanto a su arquitectura es de estilo neoclásica del siglo XIX, es una obra del ingeniero Luciano Urdaneta, la cual tuvo costo de 171.580 bolívares de la época. Un dato curioso es que aquí se encuentra actualmente el acta original de la Independencia, en el salón elíptico y es sobre este donde se encuentra la cúpula oval que mide 26 metros de alto por trece de ancho y está bañada en oro.

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